Enebro seco y abatido por el viento
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“Este invierno pasado he subido varias veces al Cervunal (Ávila). El 24 de mayo el tiempo amenazaba lluvia desde el principio. El sol, en la parte baja de la montaña, se colaba débilmente por algunos huecos que dejaban las densas nubes. Dando una luz suave con un ambiente muy gradable. En el borde del camino -rodeado de grandes extensiones de piornos,cantueso y brezos floridos- se encuentra este tronco de enebro aun en pie, seco y retorcido. Mostrando con sus peladas ramas a la direcion de los vientos. Al fondo las nevadas cumbres de Gredos, la Mira y los Galayos juegan con las nubes”. Esa es la historia que nos envía un fotógrafo llamado Tomás Mesón. Una evocadora imagen con un buen contraste cromático. Podemos ver más fotografías de Tomás en su cuenta de Flickr.
De los aspectos técnicos podemos resaltar que la cámara empleada es una Canon PowerShot G12. La velocidad de disparo es de 1/60, la abertura de diafragma es de f/8, la sensibilidad se estableció en 80 ISO y la distancia focal en 6.1 mm (137 mm en 35 mm).


















