Equilibrios
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“Saqué unas fotos a un insecto que comía en un cardo. El viento que hacía y la casi nula profundidad de campo dificultaron la foto. Trece intentos hicieron falta para conseguir el foco en la cabeza del protagonista. Hay que tener en cuenta que al colocar los tubos de extensión se pierde el autoenfoque de la cámara. Para fijar el diagrafma lo que hago es colcar la lente sin los tubos de extensión, hacer los ajustes, mantener pulsado el botón de previsualización de profundidad de campo y, en ese momento, extraer el objetivo del cuerpo. De esa manera el diafragma queda fijado. Luego coloco de nuevo el objetivo en los tubos de extensión y el conjunto en la cámara. Lo demás es paciencia. Como dato, decir que el animalito medía unos tres milímetros de largo”. Esa es la historia que nos envía un fotógrafo llamado Domingo Alemán. Una toma de la que nos quedamos con la paciencia y el buen hacer del autor al realizarla. Podemos ver más fotografías de Domingo en esta página web.
De los aspectos técnicos podemos decir que la cámara empleada es una Canon EOS 30D con un objetivo de 50 mm y los citados tubos de extensión. La velocidad de disparo es de 1/500, la abertura de diafragma es de f/8, la sensibilidad se estableció en 100 ISO y la distancia focal en 50 mm.

















