Lurgorriak tierras rojas
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“Yendo desde Nuévalos a la Laguna de Gallocanta (Aragón) con la idea de hacer fotos a las grullas y conocer el lugar, pasamos por esa carretera al atardecer. Lo que más atrajo mi atención fue la inmensidad del lugar, una carretera estrecha, sin ningún pueblo en muchos kilómetros, las extensas tierras rojas y llanas que contrastaban con el blanco de la nieve y nosotros allí en medio de la nada con ese espectacular cielo amenazando tormenta. Yo iba conduciendo y al ver esta maravilla me bajé del coche y disparé sin más, con mi cámara, sin trípode y con la sensación de que sería difícil captar en una fotografía toda la belleza del lugar. El resultado es éste y lo que más me gusta es la línea que marca la carretera hacia el lugar al que nos dirigíamos”. Esa es la historia que nos envía una fotógrafa llamada Begoña Guillén Montero junto a su foto. Una toma que se vale de un plano general muchas veces visto en el cine y en la fotografía, pero que hemos decidido publicar por la majestuosidad del paisaje que muestra. Aunque también por lo perfectamente lograda que está realizada la foto a nivel técnico y estético. Podemos ver más fotografías de Begoña en su cuenta de Flickr y su página web, hay algunas muy logradas.
De los aspectos técnicos podemos resaltar que la cámara empleada es un Canon EOS 40D con un objetivo Canon 10-22 mm. La velocidad de disparo es de 1/400, la abertura de diafragma es de f/5.6, la sensibilidad de 100 ISO y la distancia focal de 10 mm.



















Magnífica composición, esa carretera nos lleva al infinito ayudada por la gran PDC conseguida, el cielo todo un lujo y los siempre difíciles blancos muy bien controlados. Una toma muy equilibrada. Felicidades.