Se alquila: cuarto izquierda
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- Fotógrafo: Nati Martínez |
- Editor: Roger Boix |
- Categoría: Arquitectura, Color
“La mayoría de mis amigos no lo entienden, pero los cementerios los encuentro lugares muy interesantes. Son tranquilos y su particular arquitectura casi siempre me depara gratas sorpresas.” Los pequeños detalles –la sombra de un árbol, el óxido en una pared, unas bragas secándose al sol- le tienen el punto de mira robado a Nati Martínez. Esta catalana, cuyo nombre saltaba a los titulares recientemente tras un truculento incidente protagonizado por Flickr, da buena fe de ello en su recomendable galería fotográfica.
Precisamente los detalles –como una regadera verde en una perfecta cuadrícula de nichos- se hayan detrás de la filosofía de esta foto: “Esta imagen forma parte de mi manera de entender la fotografía. Me gusta fotografiar mi entorno, llevar una cámara pequeña siempre encima. Me interesa lo anecdótico, los detalles que pueden abstraerse del entorno y forman una imagen en sí mismos, pequeñas presencias y ausencias en las que muchas veces no reparamos.”
Nati nos desvela los secretos que esconde su imagen: “Una vez localizada la ‘pared’ vi la regadera en el suelo y la coloqué donde me interesaba. Mi intención era hacer una foto estéticamente agradable, no documentar el espacio. Me coloqué frontalmente, medí la luz para que el blanco quedara bien expuesto y encuadré teniendo en cuenta que más tarde corregiría la perspectiva y la recortaría hasta dejarla cuadrada. Hice varios disparos para incluir más o menos filas de nichos, siempre teniendo en cuenta dejar la regadera en un punto fuerte de la imagen.”
Nos cuenta también que trató de potenciar las sombras para dar dinamismo a la imagen. “Hay fotógrafos que buscan la luz, y creo que a mí me interesan más las sombras.”
Con las fotos ya en la tarjeta, Nati echó mano de Photoshop para la edición de la que sería la imagen final. Estos son los pasos que siguió:
- Abrí el RAW a 16 bits y procesé la imagen para que la clave fuera relativamente alta.
- Dupliqué la capa.
- Sobre la capa duplicada corregí primero la distorsión mediante el filtro “Corrección de lente” y después las fugas tirando guías y con transformación libre para mover las esquinas por separado.
- Para el resto del procesamiento utilicé capas de ajuste en este orden: una capa de curvas para levantar los tonos medios y otra para levantar los blancos.
- Para mantener los números y la regadera oscuros pinté en esa zona la máscara de los tonos medios.
- Para contrastar algo más la foto utilicé una capa de ajuste selectivo de color para oscurecer los negros de los números: añadí negro a los negros y quité negro a los blancos.
- Eliminé algo de textura con un ligero filtro antirruido.
- Acoplé las capas y recorté.
- Redimensioné y apliqué una máscara de enfoque suave (90%, con una ratio de 0,8).
- Pasé la imagen a 8 bits.
Todo un proceso de corrección de perspectiva que, como reconoce la propia Nati, nos podríamos haber ahorrado si hubiese disfrutado de “una altura variable o, en su ausencia, una óptica descentrable”.
Por cierto, descubrimos entre el repertorio fotográfico de esta interesante autora una atrevida relectura de la misma imagen: “Añadí otra capa de Photoshop (no quería ir a la cárcel por pintar paredes) con la voluntad de recrear un videojuego de los más primarios.” Precisamente esta última versión de la fotografía forma parte de una exposición colectiva que puede verse en varios centros FNAC de España.

Nati utilizó una Canon EOS 400D con un zoom 17-55 mm f2.8 IS para inmortalizar este rincón de cementerio, combinando un diafragma de f22 con una velocidad de 1/60 y una sensibilidad de 100 ISO.



















Parece que la regadera pasaba por alli, restando motivo a la oferta inmobiliaria. Si la pretensión de la autora era enriquecer el equilibrio, insisto, la regadera pasaba por allí. O entra en el alquiler. Sobre las pintadas+nicho+regadera de la segunda foto…..Si no quieres caldo toma dos tazas, dicen los sabios del lugar.
Gracias por compartir.
Me gusta la composición elegida. Creo que la regadera rompe la ‘monotonía’. En mi opinión está bien visto.
Me gusta más la relectura, aunque yo hubiera suprimido la regadera y cambiado alguna cosilla, es simpática.
De todas formas, buen trabajo.
Una pared con dieciséis nichos, tal fachada de “pisos”.Todos cerrados menos uno, precisamente el encargado de romper la monotonía, y que justifica el muy acertado título. Como anillo al dedo. La foto tiene chispa. ¿para que regarla? Un simple ejercicio: interponer un dedo entre el ojo y la regadera y observar la foto en su conjunto. Comparar.
…Se alquila penthouse… bueno la regadera quizás introduce equilibrio y vida en un condominio de muertos, pero está demasiado puesta pienso yo y eso, paradójicamente, mata la foto. Además, está puesta en un sitio demasiado previsible. A veces la intención de lo “estéticamente agradable” resta naturalidad e interés a las imágenes… Una naturalidad que me hubiera gustado y esperado a partir del discurso de la autora, pero que no le siento a ésta foto. Sí aplaudo el detallado reporte de cómo fue hecha. Aunque sea una foto intervenida, encuentro más interesante la segunda imagen.