Sonrisa bajo el mar
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“Llevo varios años por motivos laborales fotografiando al grupo humano que forman los socorristas acuáticos en las playas de mi municipio (Mazarrón, Murcia). Siempre buscando una foto técnica para documentar el trabajo que se realiza, o de un gesto técnico para enriquecer los programas formativos, pero pocas veces me he planteado o he tenido la oportunidad de realizar fotografías que captasen la esencia o el sentimiento del sujeto, transformando la herramienta humana en modelo. El año pasado me marqué una nueva línea de trabajo, sustituí mi réflex por una compacta acuática, de forma que pudiese estar más cerca del socorrista dentro de su propio medio de trabajo, el mar. Compagine mi labor como formador de piragüismo con la de fotógrafo para plasmar el sentimiento y dedicación que estos hombres y mujeres ponen en cada uno de sus actos, en un medio tan cambiante y peligroso como el marino”. Así nos explica Daniel José Aragón la motivación que le ha llevado a hacer la foto. A continuación nos narra cómo la hizo y nos da algunas pistas sobre la modelo:
“Una tarde decidimos remojarnos sin perder la atención sobre la línea de playa mientras comentábamos lo que habíamos practicado. Viendo mi cámara colgando del chaleco y sumergida en el agua pensé ¿por qué no hacer una foto bajo el agua? De esta curiosidad nació toda una serie de retratos subacuaticos, que creo que revelan la complicidad y la sintonía que el socorrista acuático tiene con su medio de trabajo, el agua. Detrás de una cara siempre hay una historia. De Magda podríamos decir que a través de sus años de voluntariado en Cruz Roja, encontró un trabajo como socorrista acuático, que probablemente fortaleció y marcó su línea de futuro, dedicando hoy su vida profesional a la sanidad después de terminar su diplomatura de Enfermería. Ella, como muchos otros voluntarios y voluntarias, encuentran su vocación dándolo todo sin pedir nada a cambio”. Podéis conocer otras fotos del autor visitando sus álbumes en Flickr.
Sobre la técnica empleada decir que la cámara es una Fuji Finepix Z33 WP y la toma fue realizada a un metro y medio de profundidad. El disparo fue realizado forzosamente en automático (la máquina no dispone de modo manual) y los parámetros elegidos por su software interno fueron una abertura de f/4.9, velocidad de 1/320, con una sensibilidad de 100 ISO y activando el flash.


















Hermosa foto se la ve disfrutando su trabajo. Queda muy linda la luz del flash debajo del agua, no es tan agresivo como en el aire.
Muy buena foto. Especialmente la sonrisa de la modelo. También el aire que sale de su boca. Felicitaciones.